Los aparatos
y a quién sirven

Un panel de dos metros y una máscara facial hacen el mismo oficio, pero no el mismo trabajo. Empiece por identificar su uso: el formato viene después.

Por dónde empezar

Elegir según el uso, no según la potencia

La gama

Nuestros modelos

Los precios no se muestran: dependen del país de entrega y del volumen. Una solicitud le supone una respuesta con cifras en 24 horas hábiles, entrega incluida — y si un modelo más económico basta para su uso, se lo diremos.

Comparar en serio

Cuatro cifras, y solo cuatro

El mercado está lleno de fichas técnicas halagadoras e incomparables entre sí. Esto es lo que hay que mirar — y lo que hay que ignorar.

Desconfíe de la «potencia total» en vatios que se anuncia en los mercados en línea: suma el consumo de los LED, no la luz que llega a su piel. Un panel de «1000 W» puede entregar menos que uno de «300 W» bien diseñado.

Las longitudes de onda reales

Idealmente rojo (630–670 nm) e infrarrojo cercano (810–850 nm). Un aparato serio anuncia sus picos precisos, no «rojo e IR».

La irradiancia a distancia de uso

En mW/cm², medida a 15 o 30 cm — y no al contacto, lo que infla artificialmente la cifra. Es ella la que determina la duración de sus sesiones.

La superficie útil

La zona realmente iluminada con intensidad útil. Un panel grande cuyos bordes se desploman no vale más que un panel pequeño homogéneo.

El parpadeo y el ruido

Una alimentación de calidad no parpadea ni silba. Esto es invisible en una ficha técnica, pero es lo que hace que se use el aparato — o que se abandone en un armario.

De dónde vienen los aparatos

El fabricante

Distribuimos en Europa la gama de un fabricante especializado en fotobiomodulación. Las características publicadas aquí son las suyas; las reproducimos tal cual, sin redondearlas.

Lo más sencillo

Díganos qué quiere hacer

Describa su situación en dos frases. Le indicamos el formato adecuado, el precio y el plazo — y si un modelo más económico basta, se lo diremos.

Solicitar precio